La sesión inicial de la I Jornada Iberoamericana de la Red TBS vaticina una probable sexta ola de COVID-19 en España y reivindica como imprescindible la equidad vacunal en el planeta

Los expertos constatan que la pandemia no ha terminado y hacen un llamamiento para concienciar de ello a la administración y la población y a no dejar de lado el control de otras enfermedades infecciosas: la cifra de muertes por tuberculosis ha sido la más alta de los últimos años.

“Una sociedad bien informada es una sociedad más saludable”. Así concluía su intervención el epidemiólogo Joan Artur Caylà, presidente de la Fundación de  la Unidad de Investigación en Tuberculosis de Barcelona y en ello coincidieron también otros ponentes: la primera sesión de la Jornada Iberoamericana de Actualización en TB y COVID-19 de la Red contra la Tuberculosis y por la Solidaridad (Red TBS- Stop Epidemias) puso la alerta en que la epidemia no ha terminado y es necesario seguir trabajando para contenerla. Caylà anunció que los datos ponen de manifiesto que España tendrá una sexta ola, aunque la cobertura vacunal facilitará que sea de menos impacto que las anteriores.

Una cobertura vacunal de la que también explicó las bondades la doctora   María Victorina López Varela, jefa del Servicio de Neumología del Hospital Maciel y expresidenta de la ALAT, desde Uruguay, exponiendo con datos concretos cómo los picos de casos en su país disminuían drásticamente a medida que avanzaba la vacunación. Que es efectiva es una certeza, exponía esta neumóloga, como lo es que la experiencia internacional suma y que el confinamiento, reforzar los servicios de salud, ampliar el testeo, integrar público y privado y reforzar servicios de salud y atención primaria funcionan. Pero, alertó esta experta, “la epidemia no ha terminado, eso lo sabemos los sanitarios y no somos capaces de trasmitir esa certeza a la población”. La doctora no quiso concluir sin subrayar que “mientras haya regiones sin vacunar la epidemia no bajará”.

Equidad, solidaridad y esfuerzo global…El primer paso quizá sea fomentar un intercambio de experiencias como el que propone la Red TBS, con una perspectiva integradora y multidisciplinar. “El que no entienda en el año 21 del siglo XXI que la atención a los pacientes debe ser multidisciplinar realmente ha entendido poco”, aseveraba Tomás Cobo, presidente de la Organización Médica Colegial de España, en la intervención de apertura de una sesión que contó también con otros ponentes:

Desde Panamá, Reynaldo Chandler, investigador Clínico del Hospital San Miguel Arcángel de la Ciudad de Panamá subrayó que en el contexto de la pandemia la historia nos vuelve a unir. Y puso de manifiesto que Panamá lidera en cuanto a vacunación pero con la paradoja que el alto crecimiento económico no evita la alta mortalidad por tuberculosis,  sobretodo en regiones indígenas: la desigualdad económica sigue siendo un factor crucial… Y ante estas dos epidemias seguimos teniendo más preguntas que respuestas.

Desde Madrid, María Carmen Sellán Soto, profesora del Departamento de Enfermería de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Madrid y coordinadora de la RED ENSI España, remarcó que la Enfermería siempre ha estado al lado de los más vulnerables y expuso un estudio que ha realizado en la Universidad Autónoma de Madrid a propósito de la adaptación de la docencia a la pandemia que pone de manfiesto que la edad no es signo de incapacidad tecnológica, o que por ejemplo los estudiantes más jóvenes requieren de mayor turorización y presencialidad… y concluyó diciendo que la pandemia nos ha enseñado muchas cosas y para los profesores ha sido una cura de humildad, poniendo de manifiesto las competencias emocionales que se necesitan para hacer frente a situaciones como ésta. Sellán, quien reflexionó también sobre que no todos los estudiantes tienen las mismas posibilidades para adaptarse a esas nevas necesidades tecnológicas, concluyó remarcando que “esta pandemia tiene que ayudarnos al cambio de paradigma”.

Desde Venezuela, Zhenia Fuentes-Alcalá, coordinadora del Servicio de Tisiología del Hospital Dr. José Ignacio Baldó y exdirectora del Departamento de Tuberculosis de la ALAT, explicó el impacto de la pandemia en el control de la tuberculosis: la COVID-19 ha descapitalizado las unidades de TB y no solo se han reducido las consultas ambulatorias, sino que hay demora diagnóstica y se constata que hay casos de tuberculosis graves que han retrotraído el panorama al siglo pasado. Ratifica dificultades en el cumplimiento e incluso brotes nosocomiales que han condicionado la actividad asistencial.

Por su parte, María Carmen Basolas, directora de Relaciones Institucionales de Chiesi España,  remarcó la importancia de la Solidaridad, en mayúsculas, y la colaboración, poniendo como ejemplo el proyecto Chaco, en el que han trabajado estrechamente neumólogos españoles y argentinos para mejorar en en Tres Isletas la atención a la EPOC.

Y José María Fernández Sousa-Faro, presidente de PharmaMar, reivindicó que hay que escribir el futuro y ello es a través de la investigación y la innovación. Y quizá la naturaleza nos puede enseñar el camino… es lo que desarrollan desde su empresa, y han constatado que la plitidepsina tiene acción antiviral y antiinflamatoria, por ello han puesto en marcha el estudio Neptuno, fase III, que determinará su eficacia para el tratamiento de pacientes hospitalizados con COVID-19 moderada.

Desde México, Héctor Javier Sánchez Pérez, investigador Titular de El Colegio de la Frontera Sur y secretario técnico del Observatorio Social de Tuberculosis, explicó que han tenido cerca de 300 000 fallecidos por COVID-19.  Y que se ha constatado la reduccion de búsqueda activa de casos de TB, la poca fiabilidad de sus registros y el infradiagnóstico: se ha reducido el estudio de contactos, hay menos personal, menos recursos, menos programas relacionados con la estrategia de TB …

De hecho esta primera sesión de la jornada puso sobre la mesa que eso es un problema común: la Organización Mundial de la Salud ha contabilizado en un millón y medio las muertes mundiales por tuberculosis en el mundo, la cifra más alta de los últimos años que evidencia que se han tirado por el suelo los esfuerzos realizados en la última década.

Desde la Red TBS se enfatiza en que es con solidaridad y colaboración como podremos seguir adelante. Su presidente, el doctor Julio Ancochea, encargado de moderar estas jornadas, cerró la primera citando a Favaloro: “ha llegado el momento de detener el girar constante de nuestro planeta, de examinarlo, de examinarnos y de hacer el diagnóstico correcto y de buscar todos juntos el tratamiento adecuado: solo lo lograremos si entendemos que estamos convocados por un compromiso ineludible. Debemos luchar por una sociedad más justa, solidaria y equitativa, sin prejuicios y solo lo lograremos si no nos salimos nunca de los alineamientos éticos basados en el respeto y la dignidad de las personas.”

La Red TBS seguirá trabajando por ello en esta Jornada Iberoamericana de Actualización que puede seguirse en directo desde su canal de Youtube.